Robert Holdstock pasó los años de la infancia entre las inhóspitas marismas de Romney y los tupidos bosques del centro de Kentish. Después de varios años de investigación en el campo de la veterinaria, en 1975 se dedicó en exclusiva a escribir ciencia ficción y relatos fantásticos. Vive en Londres, pero siempre que puede se escapa al bosque.
Su obra Mythago Wood ganó el World Fantasy Award (Premio mundial de Relatos Fantásticos) y Lavondyss, el Premio BSFA. Celtika ha ganado el Grand Prix de l’Imaginaire.