Los acontecimientos se precipitan en Ebou Dar: Elayne y Nynaeve consiguen por fin que las otras Aes Sedai -que las acompañaron hasta la ciudad para vigilarlas más que para ayudarlas a encontrar el Cuenco de los Vientos- admitan su superioridad. Logrado esto, acuden juntas al Círculo de las Allegadas, a las que convencen para que las guíen hasta la casa deshabitada donde el ter’angreal ha permanecido oculto durante siglos. Pero el Ajah Negro puede que todavía se cruce en su camino...
Sus primeras obras fueron novelas históricas, un western y obras de fantasía en la línea de las populares novelas sobre Conan el Bárbaro. El dinero que ganó con estos libros le permitió dedicarse durante varios años a crear su gran ciclo de fantasía: La Rueda del Tiempo.