NOTA DE PRENSA:

Federico Fernández Giordano gana el V Premio Minotauro con El libro de Nobac.
La obra de Federico Fernández Giordano bebe de dos maestros incuestionables como son Borges y Bioy Casares. Asimismo es un homenaje, ya desde el nombre de los protagonistas, a los relatos del padre del género policiaco: Edgar Allan Poe. Sin embargo, Fernández Giordano sabe rendir tributo a sus maestros sin perder la originalidad y la frescura.
El jurado del galardón literario de Ciencia Ficción y Literatura Fantástica formado por Fernando Delgado, Juan Eslava Galán, Laura Falcó Lara, Clara Tahoces, Pere Matesanz, Olga Rubio, Ángela Vallvey y José López Jara, en calidad de secretario sin voto, ha decidido premiar la obra de Federico Fernández Giordano, además de destacar la alta calidad literaria de las cuatro obras finalistas.

La dotación económica del V Premio Minotauro es de 18.000 euros, hecho que convierte al certamen en el mejor dotado a nivel mundial dentro del género fantástico y de ciencia ficción.
Federico Fernández nace en Uruguay pero reside en Barcelona desde edad muy temprana y desde 1995 trabaja como colaborador editorial. Nacido en el seno de una familia de escritores y artistas, muy pronto trabó contacto con la literatura y la música. Con el correr del tiempo desarrollaría una multifacética a la par que obsesiva actividad creativa bajo la tutela de escritores como Poe, Borges o Lovecraft en las letras, e integrando estrepitosas y malogradas formaciones musicales de blues, rock y heavy-metal como guitarrista, vocalista y compositor.
Ha practicado casi todos los géneros literarios, desde el cuento fantástico al policiaco, así como el ensayo, y hasta la fecha es autor de tres novelas. Recientemente ha publicado Los Justos (2007), que fue galardonada con el I Premio de Novela El Andén Express.

También es un cáustico y prolífico articulista en diversos blogs y espacios culturales de Internet, así como crítico musical. Durante un breve período colaboró como crítico literario en la desaparecida revista Lateral. Tras cursar estudios de cine en Barcelona (1998-2000), colaboró como argumentista en la película El último justo (2007), producida por Filmax, Lemmon-Films y Ensueño Films y dirigida por Manuel Carballo.
El Libro de Nobac
Un misterioso anciano contrata los servicios de Edgar Pym, escritor de encargo cuya vida profesional y sentimental va a la deriva, y de la bella periodista Lisa Lynch, para que dejen constancia de una singular historia. Obra en su poder un objeto prodigioso: un extraño libro en el que de un modo enigmático, ajeno a todo postulado racional, se va narrando su propia vida, día tras día. Desentrañar las claves de ese libro supondrá asimismo seguir la pista del profesor Nobac, un excéntrico científico desaparecido años atrás en extrañas circunstancias. A ello se abocan Edgar y Lisa, sin imaginar que a partir de entonces se convertirán en actores principales de un peligroso puzzle, una escurridiza galería de espejos que los atrapará poco a poco hasta extraviarlos en una siniestra trama urdida en torno a ellos y en la que nada es lo que parece ser.

Valiéndose de mecanismos policiacos y digresiones temporales, El libro de Nobac propone un misterio laberíntico donde la memoria y el tiempo recomponen la realidad y la ficción para, mediante movimientos siempre imprevisibles, diseccionar los ineluctables entresijos de la fatalidad.
Narrada con notable riqueza estilística, esta novela indaga en profundidad las sutiles relaciones entre determinismo y libre albedrío, creador y creación, tiempo y espacio, a la vez que confirma a Federico Fernández Giordano como una de las voces más originales y rigurosas de la actual literatura fantástica.
CRÓNICA DEL V PREMIO MINOTAURO
(A cargo de David Mateo)
El Minotauro acampa en Nueva Fontana

Madrid, 7 de febrero. Cambiamos el terciopelo y el color cálido de las Posadas de las Ánimas, por esa elegante negrura que viste La Nueva Fontana. Palcos VIPS, música de ambiente, reservados, una excepcional tarima de cristal, luces que parecen flotar en una atmósfera empapada de expectación y, ante los ojos de los invitados, el trofeo que más de uno desearíamos tener sobre la estantería de nuestro comedor: el
Minotauro. Así era el ambiente que encontramos en el local donde la editorial Planeta ofreció la gala del Premio Minotauro, un auténtico lujo para los sentidos que sirve como colofón al concurso más importante de la literatura de género.

Uno, que ya ha catado la dulce ambrosia del Minotauro, intenta aprovechar la ocasión y, siempre que las obligaciones se lo permiten, se escapa a Madrid para disfrutar de la fiesta. Cualquier excusa es buena para pasar un buen rato con los amigos y degustar una copa de vino mientras aguarda impaciente que el desfile de finalistas pase por los focos. En esta ocasión me acompañó en el viaje de Valencia a Madrid mi bueno amigo
Victor Martínez, administrador de
Sedice, y nos reunimos con el crítico literario
Alfonso Merelo, el columnista de Scifiworld
Miguel Puente y
Blanca Martínez, coordinadora de contenidos de Bibliopolis, todos ellos compañeros de fatigas en este maravilloso mundo del fantástico.

Y lo que consigue el Minotauro, año tras año, es congregar a su alrededor a un buen grupo de gente (admiradores y escépticos) que buscan su minuto de protagonismo en tan glamorosa noche.
José López Jara, perfecto anfitrión, salió a recibirnos y departimos durante un buen rato sobre el futuro interesante que aguarda a la editorial. Conforme se desarrollaba la velada, la sala se atestó con un goteo continuo de invitados y amigos con los que bromear y hablar de libros: editores como David Ruíz y Carlos Soto, autores como
Javier Negrete o
Clara Tahoces (miembro del jurado),
David Fernández de
Cyberdark, miembros del colectivo
Xatafi, rostros conocidos de la escena de la literatura fantástica y, cómo no,
Alejandro y toda la cuadrilla de compañeros que componen el staff técnico de
Sycla y
Fantasymundo.

Y os preguntaréis: ¿cómo se calman los nervios previos al veredicto del jurado? Hablando de muchos temas relacionados con el género fantástico que esperemos se concreten en los próximos meses. Al fin y al cabo, a todos nos mueve la misma pasión, el mismo fervor por la literatura de género, y una velada tan seductora como ésta es el lugar propicio para que las ideas y los proyectos fluyan como el champán por las copas. Mientras tanto, el continuo deambular de los finalistas siguió produciéndose ante nuestros ojos. Reconocimos y departimos con la guapísima
Vera Parkhutik con su vestido de noche ajustado y resplandeciente; al resto nos conformamos con verlos desde un segundo plano o bien bajo los focos de las cámaras.

De pronto la ya consabida voz en off presentando a los finalistas, recordando los nombres de los ganadores de años anteriores (
León Arsenal,
Rodolfo Martínez,
Javier Negrete y
Clara Tahoces), las obras reconocidas con tan prestigioso galardón (
Máscaras de matar,
Sicarios del cielo,
Señores del Olimpo y
Góthika) y, por fin, los miembros del jurado subiendo a la tarima del cristal:
Fernando Delgado,
Eslava Galán,
Laura Falcó,
Clara Tahoces,
Pere Matesanz,
Olga Rubio,
Ángela Vallvey y
José López Jara como maestro de ceremonias y secretario del concurso. A estas alturas supongo que ya sabrán el final del cuento.
Federico Fernández Giordano, uruguayo de nacimiento, se hizo con la estatuilla y los dieciocho mil euros de premio, gracias a su obra «El libro de Nobac». Rápidamente lo secuestraron para hablar ante los medios de comunicación y continuó el ágape para los invitados.

¿Y qué más quieren que les cuente? Que todos los amigos que nos juntamos acampamos en un
VIPS de la Zona de Ministerios (una ceremonia que viene perpetuándose a lo largo de los años) junto a
Javi Negrete y
Marimar y todo el equipo de
Scyla, junto a los amigos de
Sedice, así que la fiesta se prolongó hasta altas horas de la madrugada.
¡¡Enhorabuena a Federico por obtener el premio!!
David Mateo Escudero
http://lasombradegrumm.blogspot.com/