El preludio de
El Señor de los Anillos en una edición que hace honor a la efeméride de su 70 aniversario, que coincide además con insistentes rumores sobre su adaptación cinematográfica de la mano de Peter Jackson o Sam Raimi.
"El Hobbit fue publicado por primera vez el 12 de septiembre de 1937. Mi padre dijo en numerosas ocasiones que recordaba con claridad el momento en que escribió la primera frase de El Hobbit. Mucho tiempo después, en una carta que le escribió a W.H. Auden en 1955, dijo:
'Todo lo que recuerdo del comienzo de El Hobbit es estar sentado corrigiendo ensayos de promoción en el imperecedero cansancio de la tarea anual que se nos impone sin paga en las academias. En una hija en blanco garrapateé: En un agujero en el suelo vivía un hobbit. No sabía y no sé por qué. Por un largo tiempo no hice nada al respecto, y durante algunos años no fui más allá del trazado del mapa de Thrór. Pero se convirtió en El Hobbit a principios de la década de 1930.'
Pero de cuándo escribió esa primera frase (hoy en día conocida en tantísimas lenguas) no se acordaba. Mucho después, mi hermano Michael escribió sus recuerdos de las tardes en que mi padre se colocaba de espaldas a la chimenea de su pequeño estudio de la casa de North Oxford (en el número 22 de la calle Northmoor Road) y nos contaba historias a mis hermanos y a mí; dijo que recordaba con intachable claridad el momento en que mi padre dijo que comenzaría a contarnos una larga historia sobre un pequeño ser de pies peludos, y nos preguntó cómo debería llamarse.
Entonces, respondiéndose a sí mismo, dijo: 'creo que le llamaremos Hobbit. Dado que mi familia se mudó de aquella casa a principios de 1930 y que mi hermano conserva sus propios relatos, que imitan a El Hobbit, con fecha de 1929, estaba convencido de que sin lugar a dudas El Hobbit no pudo comenzar más tarde de aquel año.
Él opinaba que mi padre había escrito la primera frase, En un agujero en el suelo vivía un hobbit, el verano antes de comenzar a contarnos la historia, y que más tarde, repitió aquellas palabras 'como si las hubiera inventado de improviso'. También recuerda que yo (por aquel entonces entre los cuatro y los cinco años) estaba muy preocupado por las pequeñas inconsistencias de la historia a medida que se desarrollaba, y en una ocasión le interrumpí para decir: 'La última vez dijiste que la puerta de la casa de Bilbo era azul, y dijiste que Thorin tenía una borla dorada en la capucha, y acabas de decir que la puerta de Bilbo era verde y que la borla de Thorin era plateada'; tras lo cual mi padre murmuró: 'Condenado niño', para después atravesar la habitación hasta su mesa para tomar nota.
Ya sean estos recuerdos exactos en todos los aspectos o no, bien puede ser que el primer borrador que no iba más allá del primer capítulo, y del que sólo han perdudado hasta hoy tres páginas, pertenezca a aquella época.
En diciembre de 1937, dos meses después de la publicación, escribí una carta a Papá Noël y le hice una gran promoción a El Hobbit, puesto que le pregunté si conocía el libro y se lo sugerí como regalo de Navidad. Le puse al tanto del argumento del libro tal y como yo lo recordaba:
'Lo escribió hace siglos, y nos lo leía a John, a Michael y a mí durante nuestras lecturas invernales después del té al atardecer; pero los capítulos finales estaban bastante inacabados, sin redactar. Él acabó el libro más o menos hace un año, y se lo prestó a alguien para que lo leyera. Ella se lo pasó a una persona de los servicios editoriales George Allen & Unwin Ltd., y después de muchas negociaciones lo publicaron y lo pusieron a la venta a siete chelines con seis peniques. Es mi libro preferido...'"
CHRISTOPHER TOLKIEN
(Breve extracto del prefacio de El Hobbit Edición 70 Aniversario)