Busca
 
Dragonlance - Timunmas
Reinos Olvidados - Timunmas
Warhammer - Timunmas
Warhammer 40.000 - Timunmas
Terror - Timunmas
Fantasía Épica - Timunmas
La Rueda del Tiempo - Timunmas
Biblioteca - Timunmas
Tolkien - Minotauro
Ucronías - Minotauro
 
Selecciona Editorial
Escribe tu E-mail
 
 
Starters, de Lisa Price (Destino - Literatura Juvenil)
 
Scyla Ebooks
 
Minisite METRO 2033
 
Literatura de Terror
 
Minisite sobre las novelas de Halo
 
Scyla, Timun mas y Minotauro en Facebook
 
Planeta de Libros
Veneno en la obscuridad
Alejandro Iván Vilchis Palacios - Relatos de Scyla: Terror - 1 Comentarios - Puntuación: 90 puntos (VOTAR)
Tengo entendido que tienes un compañero de cuarto…- dijo sensualmente y jugando un poco con la mirada
La primera hoja de otoño caía de algún árbol a lo lejos y con ella la primera lágrima de lo que sería una muerte terrible era derramada de algún lugar esperando lo mejor para mi destino…

Tal vez deba dejar en claro este asunto, o tal vez deba callarme para no sufrir daños, como sea, no creo que alguien me dañe más de lo que Esfora lo hizo, una criatura que a la vista de un niño es la persona más hermosa y gloriosa del mundo, pero a la vista d un maduro sufrido y con experiencia puede ser la criatura más ruin y en ocasiones miserable del mundo conocido…

Todo comenzó cuando llegue a Londres en 1920, era nuevo en esa hermosa ciudad, después de haber volado por los cielos como un ave en busca d comida para sobrevivir, como el viento que se arrincona sólo para no estar en un abismo de soledad, yo era un joven de 19 años, en busca de la felicidad improvisada iba acompañado de mi amigo que había estado junto a mí desde que lo conocí en mis primeros años de vida, William, a diferencia de mí él era intuitivo, tan intuitivo que juraba que leía los sentimientos y pensamientos profundos a través de los ojos de la de las personas, ni siquiera sé como la convencí de hacer el gran viaje, éramos solo unos niños, decidimos alquilar un cuarto de hotel mientras conseguíamos trabajo para sí elevarnos y conseguir nuestro sueño.

Cuando llegamos al cuarto de hotel después de pagar la estancia de una semana William se veía un poco cansado, no podía culparlo de eso puesto que lo entendía, él solo suspiró frente a la cama que ahora le pertenecía temporalmente y luego se acostó en la cama de un salto, solté una risita burlona, luego le pregunté con tono ocioso:

-¿Tan cansado estás?
-No te imaginas, solo espero que este cansancio no me dure una eternidad, mañana mismo iremos a conseguir empleo, ¿no?
-Sí, yo me encargo de que no te quedes dormido, si es necesario te hecho al mar.
-¡Ha!, no me digas.
-A propósito, tenemos que comer, son las tres y no quieres perderte este tiempo, ¿verdad?
-En unos minutos vamos, ahora estoy rebosando mi cojín- luego de unos minutos de cansancio absoluto y antes de que bajáramos al restaurante tocaron la puerta de una forma tan sutil que apenas lograba escuchar aquel sonido, corrí con paso apresurado a abrir la puerta, no imaginaba o que me encontraría, la abrí y entonces mis ojos deslumbraron como un rayo de luz en plata pura, era la mujer más hermosa que haya visto jamás, su cabello rubio resplandecía a cualquier movimiento por débil que fuera, sus ojos azules como zafiros eran completamente llenos de vida, cuando por fin pude reaccionar noté que traía en sus manos una charola con una jarra de agua y dos vasos, en ese momento supe que eran para mí y para William por lo que me adelante a ayudarla torpemente, luego con voz amable y completamente amistosa la mujer saludó:

-Hola, soy Esfora, camarera de este maravilloso hotel, vengo a darles la bienvenida.
-Hola, soy Alexander cliente de este hotel, gracias y mucho gusto.
-El gusto es mío- esbozo una sonrisa majestuosa al momento siguiente- tengo entendido que tienes un compañero de cuarto…- dijo sensualmente y jugando un poco con la mirada
-Oh, sí, su nombre es William, ¡William!, visitas- me aproximé a la mesa que estaba enseguida después de indicarle con el mentón que podía pasar, después de esa visita en la que nos conocimos mejor y en la que William me indicaba a ratos con la mirada sucia que ella era la indicada para mí, llegamos al punto en que después de que terminara la semana en el hotel nos invitó a hospedarnos en su casa, una pequeña pero muy hermosa casa de dos pisos con jardín en frente y cubierto de rosales que anunciaban la vida eterna o la muerte total y obscura, ella me atrapó, me había enamorado locamente de ella, y ella de mí, éramos como dos colibrís volando por la vida y entre las masetas, ella era mi vida absoluta, y le entregué mi corazón por completo.

Una noche, la primera noche que dormimos juntos, en la misma cama fue la noche en que antes de eso William me había prevenido, no le hice caso a sus suplicas desenfrenadas y acusadoras acerca de que Esfora no me era fiel, que lo podía ver en sus ojos, esa noche todo en mi vida cambió, ella comenzó a besarme el cuello con respiración desmedida y los pómulos sonrojados yo no tenía ganas de nada, de nada excepto saber la verdad y el por qué de las “mentiras” de William, pero ella no parecía entender eso por más que ignoraba sus besos suaves pasar por mi cuello mientras ella desbotonaba mi camisa y la abría solo un poco para luego pasar sus manos por todo mi torso, esa noche fue la que desató todo, no podía evitar que mi respiración aumentara de velocidad gradualmente al compás de los latidos de mi corazón, ella se quitó por completo la ropa poco a poco, estaba desnuda mientras me continuaba besando, había unas pequeñas gotas de sudor lleno de pasión que pasaban por nuestros cuerpos semi-desnudos bajó mi bragueta lentamente, y en ese momento nos ocultamos en las sabanas como si fueran una cueva solo para tener intimidad.

Después de eso quedé completamente dormido, el cansancio me mataba, pero algo interrumpió mis sueños despertándome, un sonido del todo rotundo me levantó de la cama de un salto, era un grito, un grito muy fuerte y lleno de dolor y tristeza, como una tormenta en una boda en plena primavera, Esfora ya no estaba a mi lado, busqué mi ropa para vestirme y luego fui a buscarla por esa misteriosa y terrorífica casa, comencé a oír pasos extraños que hacían que la madera del piso de abajo rechinara, en la cocina, luego fui a echar un vistazo a lo que sería mi perdición.

Al bajar la escalera noté un olor extraño y muy fuerte a oxido, pero mis dudas sobre ese olor se aclararon cuando de repente sentí un líquido con textura viscosa debajo de mi pie, alcé el pie con horror y confusión, mis deducciones me mataban, era sangre, no podía creerlo, era todo un camino, una ola de confusión sacudió mi cabeza al grado de dejarme mareado y vulnerable, seguí aquel camino de muerte, efectivamente llevaban a la cocina, en la cual estaba Esfora completamente llena de sangre y con la garganta cortada de William en sus manos, no podía creerlo, ¿Cómo era posible que no le había hecho caso alguno a mi mejor amigo?, en ese momento sentí una repulsión excesiva hacía Esfora, no podía creer lo que yo había hecho con ella por amor y lo que él había hecho a William, después de eso todo fue tan rápido, no podía evitarlo aunque quisiera, solo recuerdo el rostro fruncido por odio de Esfora hacia mí y la gota de sangre fría como el hielo que cayó sobre mi mano que tomaba con fuerza mi corazón dolido y destruido, luego sentí la incandescencia que esta soltaba al esparcirse por mi mano hasta tocar mis venas y envenenarme por completo, noté que seguían más gotas iguales hasta llegar al punto de que era un mar de sangre el que atravesaba mi cuerpo, en ese momento comprendí, la persona que por un tiempo relativamente corto había sido el amor de mi vida y mi razón de existir me había cortado la garganta con tal odio que mi cuerpo lo había resentido, en ese momento supe lo que en realidad era morir de amor tanto en la realidad como en el sentimentalismo, fueron mis últimos momentos, y cada noche revivo esta historia en busca de que alguien cobre venganza y así poder descansar en paz…

Le doy a este relato
puntos

richi dice:
03/07/2011
ME FACINO MUCHO TU RELATO DEBERIAS SUBIR MAS RELATOS ASI =)

Nombre
Comentario
     Introduce el código
 
 
Cazador de almas (Dembski-Bowden, Aaron) - Warhammer 40.000
Cazador de almas
Autor: Dembski-Bowden, Aaron
Ríos de Londres (Aaronovitch, Ben) - Fantasía
Ríos de Londres
Autor: Aaronovitch, Ben
El camino de la magia. Antología (Adams, John Joseph) - Fantasía
El camino de la magia. Antología
Autor: Adams, John Joseph


     
Grupo Planeta